Cada vez con más seguidores, cada vez con más fuerza necesaria, que encauzaremos y dirigiremos para dignificar nuestra labor y profesión. ¡¡¡ MUCHAS GRACIAS A TOD@S !!! NO SOMOS UN SINDICATO. NO SOMOS UNA PATRONAL. TOD@S LOS PROFESORES/AS Y DIRECTORES/AS DE FORMACIÓN VIAL TIENEN CABIDA. BLOG PROVIAL: provial.blogspot.com MURO FACEBOOK ABIERTO A TOD@S:www.facebook.com/groups/provial/ TWITTER: @ProVial_org
Clase de Matemáticas: La profesión de Examinador de Tráfico conlleva riesgo y está en horas bajas, estando 25 minutos con el alumno. ¿Cuántos periodos de 25 minutos está un Profesor de Formación Vial con el alumno? Tomando el patrón medio de 20 clases de 45 minutos, 36 periodos. Llegamos a la conclusión que la profesión de Profesor de Formación Vial conlleva 36 veces más riesgo que la de Examinador de Tráfico. Ya me lo tengo que tomar así, por que si no esto no hay quien lo soporte. Los funcionarios llevan más de un mes en huelga parcial indefinida y esperan aclarar con Tráfico este lunes sus condiciones laborales y de seguridad
"El chico se saltó un ceda el paso, y claro, suspendió. Cuando le estaba comunicando el resultado se bajó del coche pegando un portazo y con violencia empezó a dar golpes con una riñonera al cristal de la puerta de atrás, a sólo una cuarta de mi cara y, mientras seguía insultándonos, aprovechamos para subir al siguiente aspirante a conductor. Así, huimos". Este es el relato de Ángel Fernández, el último examinador de tráfico que ha sido agredido, el pasado 1 de octubre en Cuenca, por un alumno calificado como "no apto" para recibir una licencia.
Su caso no es el único; los sindicatos cuentan una veintena en lo que va de año mientras que la Dirección General de Tráfico (DGT), que sólo contabiliza los partes de lesiones, tiene un registro de funcionarios de tráfico agredidos en los primeros ocho meses de 2015, de los que 15 eran examinadores y 9, personal de oficina. Tan sólo un año antes el saldo fue más bajo, los aspirantes a conductores ajustaron cuentas con 8 examinadores y 7 funcionarios de despacho. "Esto es así desde que nos obligan a explicarle al alumno inmediatamente las razones del resultado. Y menos mal que nos quedamos en el coche y no le dimos la nota al chico en el exterior, como recomienda la DGT, porque si no...", añade Fernández en declaraciones a El Confidencial.
Precisamente la inseguridad que afrontan estos funcionarios, -además de otros motivos económicos, de escasez de personal y de sobrecarga laboral- han llevado a los más de 650 examinadores a convocar una huelga parcial indefinida que acumula más de un mes y que les llevó a congregarse a las puertas de la sede de la DGT en Madrid el pasado miércoles en un paro total de 24 horas. Fuentes sindicales calculan la participación de los examinadores en toda España en más del 70%, lo que ha dejado sin convocatoria, estiman, a entre 60.000 y 70.000 exámenes.
El próximo lunes está convocado el comité de huelga a una reunión con la dirección de la DGT, desde donde advierten que ya han dado pasos para solucionar los problemas de retribución, pues el asunto está ya está sobre la mesa en la Comisión Ejecutiva de la Comisión Interministerial de Retribuciones (CECIR); y de plantilla, porque entre 2014 y 2016 se prevé una incorporación de unos 180 nuevos examinadores que tratarán de paliar la rebaja de servidores públicos en los años de la crisis, del millar a unos 650 en activo. Por el momentono hay acuerdo en la cuota de pruebas que tiene que atender cada funcionario, ya que Tráfico se planta en una cuota de 13 exámenes de 25 minutos cada uno y los examinadores alegan que cada alumno toma un total de 40 minutos que excedería sus 7,5 horas diarias de jornada, por lo que piden rebajar las pruebas a 12.
Una profesión de riesgo
“Es una profesión de cierto riesgo”, explica sobre los examinadores de tráfico Juan Inigo, del Colegio Oficial de Técnicos Superiores en Prevención de Riesgos Laborales de la Comunidad Valenciana. “Al desgaste de los nervios hay que sumarle un trabajo estático que exige estar alerta de lo que hace el aprendiz de conductor y, por si fuera poco, la violencia que puede generar en el alumno la tensión anterior y posterior al examen”, agrega Inigo.
No es lo mismo dar un “no apto” en el Centro de Exámenes de Móstoles que en un punto remoto. “Los examinadores salen de polígonos industriales, de descampados donde no hay ni servicios ni un bar; hay un punto de partida que está incluso debajo de un puente”, critica en declaraciones a este diario Manuel Santiago, portavoz de la convocante Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F). El propio Fernández recalca que su intento de agresión se dio "frente a la Jefatura de Tráfico de Cuenca", pero que otros compañeros no corrieron tanta suerte.
Santiago enumera varios casos: desde ataques con cuchillos, piedras y con el espejo retrovisor a los examinadores, hasta una paliza propinada por el novio y la hermana de una aspirante suspendida dentro del coche de pruebas. Cita incluso un caso en el que un profesor de autoescuela trató de estrangular a un funcionario, inconforme con el resultado que le dio a su alumno. "Queremos trasladarle a la DGT lo que hemos detectado, que es que las agresiones físicas se dan en caliente. Con las verbales estamos familiarizados desde hace mucho...", comenta el representante en Madrid de la Asociación de Examinadores de Tráfico (Asextra), Juan Carlos Aedo.
Lejos quedan los años en los que ser examinador era un trabajo público relativamente goloso.“Si el puesto no está bien remunerado y encima en venganza por un suspenso te dan un porrazo o un golpe con el coche y te lesionan la columna, pues cualquiera prefiere ganar cincuenta euros menos y quedarse en una oficina”, explica Santiago, en alusión al ocaso de un trabajo público cada vez menos apetecible.
Discutir con alguien que rara vez admite sus errores y desprecia cualquier argumento ajeno puede llegar a ser desesperante. Las personas soberbias muchas veces se creen ‘todopoderosas’, quieren alimentar su ego a costa de los demás y suelen tener problemas en el entorno social
“Llegó a lo más alto de su carrera y se convirtió en un estúpido arrogante”. ¿Cuántas veces hemos escuchado la misma cantinela? Políticos, deportistas, empresarios, cantantes o periodistas que un día probaron las mieles del éxito y hoy no hay quien les baje de su pedestal.
“Se convierten en personas megalómanas porque creen que han alcanzado su ideal”, explica el psicólogo clínico Guillermo Blanco, vicepresidente de Imotiva. “No son conscientes de sus propias limitaciones. Perciben una realidad distorsionada”.
Aires de suficiencia, exaltación del yo y menosprecio hacia los demás son algunos de los síntomas de la soberbia. Quien cae en sus redes a menudo dificulta la comunicación con su actitud egocéntrica. Así lo afirma la psicóloga Miriam González, sociodirectora del grupo PGD.
“Cuando no se habla sobre sus logros o éxitos no sienten interés, ni comodidad, y se distancian”.
Siempre a la defensiva
Las personas soberbias con frecuencia son susceptibles y propensas a la ira. Interpretan cualquier mínimo reproche como un ataque y no toleran nada bien la frustración.
El vicepresidente de Imotiva, Guillermo Blanco. EFE/GRB
Suelen estar a la defensiva en toda discusión: “Reaccionan ante la crítica de una manera desproporcionada, con rabia y vergüenza”, apunta González. A veces desprecian al otro por considerarle inferior a ellos, y son incapaces de hacer autocrítica.
Ese menosprecio también se demuestra en el amor y la amistad. “Una relación de calidad es casi imposible porque van buscando sumisión, acatamiento y pleitesía por la otra parte”, señala Blanco.
La falta de empatía es otro rasgo característico. “Sólo están pendientes de ellos mismos” y rara vez se preguntan cómo se puede sentir la otra persona, tal y como afirma el psicólogo. El narcisismo propio del soberbio en ocasiones crea una persona fría, prepotente y obsesionada consigo misma.
La ‘ceguera’ ante los propios defectos muchas veces nos lleva a justificar todos nuestros errores y echar balones fuera. “Yo nunca fracaso, y si lo hago es culpa de otro”.
“Yo gano, tú pierdes”
En una sociedad colectivista, el todo es más importante que cada uno de los miembros que la integran. No ocurre lo mismo en nuestro entorno. “Vivimos en una sociedad individualista que hace que tú quieras tener éxito a costa de los demás”, detalla la psicóloga.
Si no logramos ese éxito ansiado, no es extraño que aparezca la envidia. “El soberbio intenta mantener su ego a través del hundimiento emocional de los otros porque se siente amenazado”, expone Blanco.
Aunque triunfar en la vida profesional a menudo potencia la soberbia, no es un requisito imprescindible ni el único factor. “Hay personas que no han tenido retos no conseguidos en su infancia”, señala González. Los que peor llevan el fracaso son los que menos se han expuesto a él.
¿Cuáles son las consecuencias de que nos lo den todo hecho cuando somos niños y no tan niños? Baja tolerancia a la frustración, entre otros.
Relaciones sociales en peligro
¿Cómo repercuten este tipo de conductas en la vida laboral y familiar? Quien ‘sufre’ al soberbio puede llegar sentirse inútil. “En el trabajo a veces hay miedo a hablar con esa persona”. Y más si es tu jefe, quien además suele encajar en el perfil por sus destacados logros, explica González.
Fuente del Ángel Caído del parque del Retiro, en Madrid. EFE/GRB
“Alguien con poder y aires de grandeza suele ser muy autoritario al mandar. No tiene en cuenta opiniones, críticas o sugerencias de su entorno”, añade Blanco. Si esa persona está en situación de obedecer, con frecuencia se rebela ante las normas establecidas.
Esta actitud suele deteriorar mucho las relaciones sociales. “En su interior se puede sentir muy bien, pero los que le rodean no van a querer tener contacto con él. Su soberbia es un foco de conflicto”, matiza la psicóloga.
“Estas personas al final acaban quedándose solas”, agrega Blanco. ¿Cómo hay que reaccionar cuando el soberbio es nuestra pareja, por ejemplo? “Hay que intentar buscar ese equilibrio entre el respeto y las emociones, así como forzar su empatía y plantear el problema con mano izquierda”, subraya.
González precisa que debemos ser conscientes de nuestras propias fortalezas y ver la soberbia del otro como una debilidad. “Al saber que forma parte de sus defectos, protejo mi autoestima”. En último término, es necesario valorar si nos compensa seguir cerca de esa persona. “A veces es preferible alejarse”, insiste Blanco.
Soberbia en el espejo. ¿Cómo tratarla?
Una soberbia exagerada puede traer de la mano problemas psicológicos:
Patrón de conducta tipo A: Produce riesgo cardiovascular. Los numerosos afectados por este trastorno tienen un afán desmedido por conseguir metas que se imponen ellos mismos. “Necesitan reconocimiento externo, son muy competitivos y están en un estado de alerta permanente para que no les infravaloren”, expone la psicóloga.
Marina Valero entrevista a Miriam González, sociodirectora del grupo PGD. EFE/GRB
Trastorno de personalidad narcisista: Quienes lo padecen tienden a exagerar sus logros y capacidades, sacan provecho de los demás, tienen envidia o se creen envidiados, suelen ser arrogantes y tienen una fantasía de éxito ilimitado.
“La soberbia complica mi vida. ¿Qué hago? Lo más difícil: “Hay que ser consciente del problema. Los afectados no suelen darse cuenta a no ser que alguien en su entorno apriete mucho y les ponga contra las cuerdas”, señala Blanco.
No obstante, es difícil que otra persona se atreva a presentarles la realidad tal y como es; sobre todo porque los soberbios buscan gente sumisa y dependiente a su alrededor “para ser ellos los dueños y señores”.
Según el psicólogo, es imprescindible trabajar la empatía y aprender a recibir críticas.
“Como no supe que era imposible, lo hice”
En la mente del soberbio no existen barreras: “Se siente grandioso y cree que puede hacerlo todo, lo que le ayuda a perseguir sus objetivos”, señala González.
Aunque debemos reconocer las propias capacidades, no es conveniente exagerarlas. Hace falta desprenderse de ese halo de prepotencia que a menudo nos impide ser realistas.
Si preguntamos a cualquier persona por un buen profesor te responderá por el que consiguió que aprobase las matemáticas, o el de lengua, porque le descubrió un mundo maravilloso de cuentos y de historias que le hacían volar y desarrollar la imaginación; el de gimnasia porque le hizo amar el deporte y aprender valores como la amistad, el compañerismo, o el sacrificio; el de ciencias, por desarrollar en ti la curiosidad por descubrir la vacuna contra el cáncer… y, en resumen, aquél que hizo convertirte en lo que eres, demostrándote que creía en ti.
Sin embargo, si preguntamos a cualquier persona por un BUEN profesor de autoescuela, seguramente te hablen bien del que tuvieron si aprobaron a la primera.
Si nos metemos en Internet y buscamos profesor de autoescuela, sólo encontraremos páginas que dicen que «es una profesión con futuro» en la que se cobra bien. Nadie tiene ni idea de que se requiere una formación específica, reglada por el Ministerio del Interior. El tiempo que se tarda desde que inicias hasta el final del proceso (previa+a distancia+presencial) es de 2 años.
También dicen que montar una autoescuela no es difícil, ya que han disminuido preocupantemente los requisitos mínimos. Prácticamente, y sin «-mente» también, se puede abrir una autoescuela en un quiosco. No les exigen una impartición de formación teórica, puede servir una plataforma vía Internet, “fría” e impersonal, que hace imposible conocer al alumno y, mucho menos, mejorar su progreso adaptando el método al alumno y no el alumno al método.
Si preguntamos sobre su formación en el coche, seguramente, sólo te responderán si aprobaron o no a la primera y el numero de clases. No sobre si el profesor le enseñó a respetar para ser respetado, a aumentar su autoestima cuando decía «No puedo» y él te decía «SÍ puedes», a madurar y ser independiente cuando veías que poquito a poquito iba dominando al vehículo y no él a ti.
En mi google particular, como profesora e hija, hermana, y sobrina de, sé que no es un trabajo en el que se gane mucho, ni es fácil. Mucha gente, desde fuera, sigue creyendo que somos conductores que trabajamos en esto porque «nos gusta conducir» y nos dedicamos a dar paseos sentados todo el día y te forras. En el caso de los profesores varones piensan que además pillas cacho.
¡Nada más lejos de la realidad! Es un trabajo psicológicamente muy duro.Enseñas a personas, cada uno de un padre y de una madre, majos o menos majos, maduros e inmaduros, seguros de sí mismos e incapaces de pensar que lo hacen mal, o incapaces de pensar que lo pueden hacer bien. La mayoría, agradecidos, pero eso no resta el esfuerzo y la impotencia cuando no encuentras la manera de que el alumno salga del bloqueo. Nervios compartidos el día del examen, ya que el alumno no deja de convertirse en la mayoría, uno más en tu vida, y el roce hace el cariño, aunque a veces… les matarías.
El disgusto, cuando la gente va a la autoescuela y sólo mira el precio. Nunca se interesan por conocernos, ni a nuestra metodología, sólo el precio. No se cuestionan lo que te cobra un taxi (10 € por 10 o 15 minutos de paseo), un mecánico (35 € por media hora) o un fontanero (50 € sólo por salida). Y día a día tenemos que luchar psicológicamente para, a pesar de todo, levantarnos cada mañana y volver a sacar la sonrisa al alumno. Sólo el amor por este trabajo y los grandes alumnos te permiten seguir esforzándote.
Mi padre, profesor, tenía la mentalidad de torero, no quería que nos dedicáramos a esto. Prefería que sacáramos una oposición y tuviéramos un trabajo fijo y sin preocupaciones. Pero, como buena hija de torero, el amor por el toro podía más.
Y aquí sigo, toreando… y dejándome la piel cada día en la plaza.
Una vez que ha finalizado el conflicto de los examinadores de la Dirección General de Tráfico, PROVIAL en representación de sus socios profesores de formación vial y directores de escuelas particulares de conductores se ve en la necesidad de hacer pública su posición y disconformidad con algunos de los puntos acordados, siempre en relación al acuerdo publicado en la página de ASEXTRA en fecha de 29 de octubre de 2015.
Punto 1: LOS EXÁMENES SEGUIRÁN SIENDO UN SERVICIO PÚBLICO.
PROVIAL siempre ha defendido que los exámenes sean un servicio público, y lo demuestran los diferentes escritos publicados. Pero creemos que el acuerdo no refleja con exactitud lo que PROVIAL defiende. Se necesita un servicio público y una GESTION PÚBLICA DEL SERVICIO. El acuerdo firmado por los convocantes y la administración deja la puerta abierta a la gestión privada, es decir, que mediante concursos o procesos similares la gestión corra a cargo de una empresa privada.
Si ASEXTRA y los convocantes se conforman con que la Sra. María Seguí, una persona que le queda dos meses en el cargo, le prometa hacer un vídeo o similar, PROVIAL quiere que se haga público que tanto el servicio como la gestión se haga siempre a cargo de funcionarios y no por parte de empresas privadas.
Seguimos defendiendo a su vez, que en situaciones límite de desbordamiento, como la que se ha generado con la huelga, se pueda contar, de forma puntual, con profesores debidamente cualificados y acreditados y que estén totalmente desvinculados de cualquier empresa del sector, incluidas las patronales de autoescuelas o empresas de ellas derivadas.
Punto 2: RETRIBUCIONES.
Aunque no es un tema en el que deba entrar PROVIAL, entendemos como justo ese aumento de remuneración; un servicio de calidad merece un sueldo acorde a los conocimientos y la profesionalidad. Evidentemente siempre que ese servicio se preste con la profesionalidad debida y exigible.
Punto 3: COMUNICACIÓN DEL RESULTADO.
Como ya se estableció en otros escritos publicados y difundidos por PROVIAL, no estamos de acuerdo y ahora en menor medida todavía que antes en base a lo siguiente.
Con el acuerdo firmado se transgrede tanto el anexo IV de la directiva 126/2006 como el Reglamento General de conductores donde en su anexo VIII dice claramente:
“5. Calidad del servicio: DURANTE EL DESARROLLO DE LAS PRUEBAS, el examinador DEBERÁ:
Tratar al aspirante de manera respetuosa y no discriminatoria.
DAR EXPLICACIONES CLARAS SOBRE EL RESULTADO DE LA PRUEBA.”
Entendemos, si leemos bien y sabemos leer, que se darán explicaciones sobre el RESULTADO de la prueba, durante el desarrollo de ésta.
La definición de resultado según la RAE es: “Efecto y consecuencia de un hecho, operación o deliberación”
Es decir, que para dar explicaciones de un resultado se debe conocer cuál es la consecuencia del hecho. Por lo tanto, querer dar explicaciones sobre algo que no se conoce no es posible y además si el resultado fuera no apto y no se quiere decir, las explicaciones no son en ningún momento explicativas de nada porque se tratarán de ocultar los aspectos importantes para evitar que el alumno sepa el resultado. Esto solo es una manera de trasgredir la norma establecida.
Por otro lado se dice en el escrito que se solicitará al profesor que proteja al examinador actuando de escudo ante las agresiones y hasta que este no se aleje no le dirá el resultado al alumno. Evidentemente se utiliza un lenguaje diferente.
Pues bien, en las negociaciones no ha estado presente ningún representante de los profesores de formación vial y en ningún momento se les ha consultado su parecer, ya que la solución sobre las agresiones se les traslada a ellos.
En ningún momento un profesor de formación vial estará obligado a cumplir con la solicitud de transmitir el resultado y se podrá negar en todo momento ya que no está obligado a hacerlo y además se le impone sin su consulta.
En este punto se ve claramente que las organizaciones convocantes no quieren evitar el problema de las agresiones con una colaboración de las partes implicadas en la enseñanza, solo quieren quitarse de en medio. Y lo peor de todo es que la Administración admite transgredir la norma.
Por parte de PROVIAL se quiere dejar claro sobre este punto:
Que los profesores de formación vial no ven inconveniente en colaborar con los examinadores en la comunicación del resultado, apoyándoles en la justa calificación y ayudando a explicar al examinando cuales han sido los errores y la manera de subsanarlos. Es lo que hacíamos antes de entrar el nuevo sistema de calificación. No es algo nuevo ni novedoso. Es volver al sistema antiguo.
Que los profesores de formación vial velarán por el normal desarrollo de la prueba y la comunicación del resultado intercediendo y no dejando que se cometan ni agresiones verbales ni de otro tipo hacia el funcionario examinador ni ninguna otra persona. Es lo que llevamos haciendo años.
Que PROVIAL ha propuesto en 2 escritos una solución al problema; la grabación íntegra de la prueba y de la entrega de resultados como medida disuasoria y en último término como probatoria ante agresiones. No entendemos la negativa de los convocantes a tal medida, que ni tan siquiera se ha puesto encima de la mesa de negociación y que además estaría de acuerdo con la Ley de Transparencia de la Administración.
Esta colaboración mencionada se debe de unir a la colaboración sistemática de los examinadores con los profesores y no por imposición ni de la DGT ni de los propios examinadores. En caso contrario no se podrá imponer a un profesor que transmita el resultado.
Defendemos, y lo hemos dicho y demostrado, la unificación de criterios entre los examinadores y los profesores de formación vial que debería ser periódica para evitar que las calificaciones de los examinadores estén en desacuerdo con la postura del profesor. Creemos que si esta unificación y colaboración hubiera sido puesta en marcha con el nuevo protocolo de calidad no se habría llegado a estos límites.
A este respecto hay que destacar que PROVIAL ha solicitado a ASEXTRA en numerosas ocasiones que nos reuniéramos de manera oficial y sistemática, siendo el silencio, y, últimamente la negativa, la respuesta encontrada, alegando que PROVIAL quería la privatización de los exámenes. Dato incierto y demostrado.
En cuanto a la comunicación de los resultados vía web.
Al igual que la entrega de resultados no creemos deba darse “en diferido”. No estamos de acuerdo en que se comunique vía web.
Este sistema propuesto y que creemos que no se pondrá en marcha, tendría varias negativas consecuencias.
El alumno no tendría la información debida porque no se puede dar explicaciones de un resultado que no se sabe y que no se querrán dar las explicaciones necesarias para que no lo averigüe.
Este aspecto provocará en el alumno una ansiedad superior ya que sabe de antemano que no sabrá el resultado ni siquiera en el mismo día, lo que puede dar lugar a más o mayores agresiones.
El profesor tampoco sabrá el resultado, con lo que tampoco le podrá dar explicaciones al alumno. Esto deriva que es a los dos días después del examen cuando el profesor deberá dejar parte de su tiempo para explicar a los alumnos cuales son los fallos que han llevado a la calificación de no apto. Eso se traduce en pérdida de horas productivas que nadie asumirá salvo el propio profesor.
Pérdida del carácter pedagógico y didáctico de la evaluación al no poder recordar en el momento donde se ha cometido el error.
Pérdida de credibilidad en un sistema de evaluación que no ve la misma como una continuidad de la formación y que quedaría para el alumno como un mero trámite de examen aparte totalmente de la formación recibida por el profesor.
Pérdida de agilidad en la tramitación del siguiente examen del alumno. Si ya con el modelo actual solo se cuenta con día y medio para elaborar las carpetas de examen para la próxima convocatoria, con éste sistema se deberá esperar a saber el resultado para poder empezar a elaborar la carpeta siguiente y si no se deberá esperar hasta otra convocatoria posterior, que en algunos casos llega a 15 o 20 días entre convocatorias. Eso significa que el alumno interrumpirá su formación por los largos plazos de espera. Ni que decir tiene la consecuencia económica para la escuela correspondiente.
Por todo ello PROVIAL está en total desacuerdo con esa medida que además está en contra de la directiva europea y del Reglamento de Conductores.
Punto 4: CARGA DE TRABAJO DE EXÁMENES.
Este punto tiene varios apartados. El apartado A y el apartado B son los apartados que a PROVIAL les afecta a los cuales tenemos que decir:
En el apartado A se habla en primer lugar sobre aumentar el número de examinadores.
En ningún momento se especifica cuantos ni cuando se van a abrir los procesos de selección. Ni tampoco se da respuesta a quien va a poder acceder a esos procesos. Si tenemos en cuenta que los últimos procesos han sido totalmente insuficientes ni siquiera para proveer de las plazas no cubiertas por jubilaciones, creemos necesarios varios puntos:
Que se abran inmediatamente esos procesos selectivos.
Que dichos procesos se abran con un criterio de selección que se establezcan por méritos de conocimientos y que no se abran con exclusividad a determinados colectivos.
Esos procesos selectivos deben admitir a cualquier ciudadano que posea y demuestre tener los conocimientos en seguridad vial, normativa del tráfico, pedagogía de la enseñanza y psicología del alumno además de respuesta a solución de conflictos.
De esta forma se podrán cubrir las plazas con rapidez y que no se produzca, como en anteriores ocasiones, el no cubrimiento de las plazas ofertadas. Evidentemente no debe existir el veto inexplicable y sistemático que se está produciendo hasta ahora de los profesores de formación vial.
En segundo lugar se habla del “seguimiento de los resultados obtenidos por las escuelas de formación con el fin de reducir el número de convocatorias que precisa un ciudadano para aprobar el examen”. Esto quiere decir que se controlará a las escuelas de conducción penalizándolas por no tener los “suficientes aprobados”
PROVIAL tiene que decir al respecto que esto es una medida arbitraria porque en ningún momento se establecen los mecanismos y además obvia la problemática provocada y auspiciada por la propia DGT.
Actualmente no existe la obligación en España de que un alumno reciba un número mínimo de clases teóricas o prácticas en ninguno de los permisos de conducción, al contrario que otros países de nuestro entorno y pertenecientes a la UE, y que cumplen con las distintas directivas en la materia. Es curioso, queremos obedecer las directivas en cuanto al protocolo de calidad pero ni los examinadores ni la administración abordan el tema de un número mínimo de clases tanto teóricas como prácticas.
Debido a esta situación, un alumno puede presentarse a las distintas pruebas sin ni siquiera haber aparecido por el centro de formación. Esta situación está auspiciada por la DGT ya que ella misma coloca las preguntas en internet.
Si el alumno exige al centro de formación que le presente a la prueba correspondiente, ¿con qué criterio la DGT o los examinadores de tráfico van a evaluar la enseñanza que imparte el centro? ¿Sancionarán o denunciarán a un profesor o centro de formación por tener unos resultados de aptos bajos sin tener en cuenta si esos alumnos les han exigido ir al examen de conducción?
PROVIAL como asociación de profesores de formación vial se opone a cualquier medida de control arbitrario mientras la DGT no imponga un número de clase mínimas que puedan servir de parámetro y evaluar la enseñanza que imparten.
En este sentido, cabe destacar que los examinadores de tráfico y debido a la falta de unificación de criterios antes mencionada no preguntan al profesor previamente si ese alumno ha recibido la formación adecuada con lo que entendemos que no les importa como protocolo de calidad. Si este punto llega a término, PROVIAL exigirá que el seguimiento a los examinadores establecidos en el anexo VIII del Reglamento de conductores se haga público y se informe públicamente de los exámenes realizados por examinador y sus correspondientes resultados. Al fin y al cabo forma parte de la transparencia y de la exigencia del Reglamento.
Por ultimo en el apartado C se habla sobre la creación de un grupo de trabajo técnico de examinadores para estudiar si se debe cambiar el protocolo de calidad.
La evaluación es solamente la parte final del proceso de formación de un alumno y esto se refleja incluso en los propios textos utilizados por la DGT en los cursos de profesores y examinadores, además de en cualquier manual básico de pedagogía.
Querer realizar grupos de trabajo sobre los protocolos de calidad de la evaluación sin contar con la labor de los profesores de formación vial es, además de totalmente fuera de todo manual pedagógico y de enseñanza, pretencioso por parte de los examinadores. Evidentemente si se tiene en cuenta su negativa a unificar criterios con los profesores de formación vial, entonces resulta lógico.
PROVIAL apuesta por la colaboración de todos los profesionales relacionados con el proceso de aprendizaje y reciclaje de los conductores y por eso en varias ocasiones ha propuesto esta colaboración y unificación de criterios y ahora solicita que se les incluya razonablemente en esos grupos de trabajo encaminados a mejorar el protocolo de los exámenes de conducción.
Por último hay que destacar un aspecto muy importante y que no se ha reflejado en el acuerdo suscrito por los convocantes y la administración.
¿Qué ocurre con la saturación producida durante el mes de devastadora huelga?
Entendemos la huelga como lícita y la hemos apoyado públicamente. Pero al igual que ocurre en otros conflictos laborales, queremos, o mejor dicho, exigimos, que se vuelva a la normalidad a la mayor brevedad posible. En otros conflictos como por ejemplo las huelgas de los encargados de la limpieza, la administración y el colectivo afectado se comprometen a doblar turnos o aumentos de plantillas temporales para restablecer el servicio a su normalidad en la mayor brevedad posible.
No hemos visto en ningún momento esa actitud en Asextra, entidades convocantes o la Administración, sin querer entrar en el detalle que ha sido una huelga SIN SERVICIOS MÍNIMOS, lo cual demuestra que una vez conseguido el gran apartado lo demás es secundario y los administrados que se esperen a que todo vuelva a la normalidad por inercia.
Sabemos a ciencia cierta que como en todos los conflictos, el resultado no ha sido del agrado de todos y evidentemente los profesores de formación vial sufrirán las consecuencias de los malestares de los examinadores mientras todo vuelve a la normalidad.
Ánimo a todos los profesores de formación vial y a seguir cumpliendo
con nuestro trabajo….repartir e impartir seguridad vial.