domingo, 2 de noviembre de 2014

En busca del Santo Grial ......

El Santo Grial es el plato o copa usado por Jesucristo en la Última Cena.
La relación entre el Grial, el Cáliz y José de Arimatea de la obra
de Robert de Boron publicada en el siglo XII.

Según este relato, Jesús, ya resucitado se aparece a José
para entregarle el Grial y ordenarle que lo lleve a la isla de Britania.

Siguiendo esta tradición, autores posteriores cuentan que el mismo José
usó el cáliz para recoger la sangre y el agua emanadas de la herida abierta
por la lanza del centurión en el costado de Cristo y que, más tarde,
en Britania, estableció una dinastía de guardianes para mantenerlo a salvo
y escondido.
La búsqueda del Santo Grial es un importante elemento en las historias
relacionadas con el Rey Arturo.

Las historias sobre el Santo Grial son variadas, al igual como variados
los que reclaman tenerlo en su poder, y otros que anda protegido
y guardado por una dinastía de caballeros.
Y también son variadas las propiedades milagrosas que se atribuyen
a tal peculiar objeto.

El avance de la tecnología ha permitido, tras el análisis de estos objetos,
afirmar o desmentir muchas de estas creencias.

Estás tecnologías son, en la mayoría de casos, y siempre que estén
bien aplicadas, de gran ayuda para el avance de la humanidad.

Pero ese avance a de ser para mejor.

Últimamente el debate de la Formación On-Line de los Aspirantes
al Permiso de Conducir está muy candente.

Es innegable que a la hora de formar a nuestros aspirantes tenemos
que aplicar toda la tecnología que se nos ponga a la mano,
en busca de avanzar y mejorar esta formación.

Pero no todo vale.

Dentro del mundo de la formación hay muchos matices, y distintos.

Los Procesos de Enseñanza/Aprendizaje dependerán del tipo de formación
que nosotros queramos impartir.

En el caso de la Formación Vial, si queremos formar a Conductores Seguros,
Eficaces y Eficientes duraderos, el Proceso consta de tres pilares fundamentales:

1.- El qué tengo que hacer. Parte de Conocimientos/Aptitudes.
2.- El cómo lo tengo que hacer. Parte de Habilidades/Destrezas.
3.- El por qué lo tengo que hacer. Parte de Actitudes/Valores Emocionales.


Y los tres pilares están relacionados entre ellos.
Cualquier deficiencia en alguno de ellos supondría no conseguir
el objetivo marcado, que es conseguir Conductores Seguros, Eficaces
y Eficientes duraderos.

El trabajo encomendado a los Profesores de Formación Vial es conseguir 
que el futuro conductor interiorice estos tres pilares, que los haga suyos
y perduren en el tiempo.
De nada sirve el Conocimiento ni la Habilidad si luego no tengo
la Actitud correcta para Ejecutar mi Decisión.

Todo esto no es una opinión mía.
En cualquier libro que trate de Pedagogía o Psicología aplicada a la conducción
verán que es así.

Difícil tarea la nuestra ya de por sí, y si encima le sumas la falta de medios
de todo tipo, la dificulta se agranda.

Y para formar y corregir de manera correcta esa buena Actitud delante de la circulación por las vías públicas, la única manera es a través de Profesores de Formación Vial de Calidad, y de manera Presencial.
Ese es el Santo Grial, no busquen otro.
El día que esto no sea así, habremos perdido nuestra condición humana.

Por eso la formación On-Line para formar y reciclar correctamente
a los Conductores no es viable.

Han salido muchos Percevales que se creen que han descubierto o tienen en su poder el Santo Grial de la Formación Vial con el tema de la Enseñanza On-Line.

Esa fórmula ya se nos ocurrió a muchos antes que a ustedes.

Pero los que tenemos vocación por nuestra profesión, no nos saltamos ciertos códigos deontológicos y profesionales, de obligado cumplimiento,
siempre y cuando queramos desarrollar nuestra tarea correctamente.

Veo en sus páginas Web, los comentarios de sus alumnos y sus comentarios defendiendo lo indefendible.

Se resumen en “que barato me ha salido el carné”, “que pocas prácticas he realizado”, “he aprobado a la primera”, “me conozco al dedillo la zona de examen”, etc.

Nada de “me siento preparado mínimamente”, “estoy concienciado de lo que es
la circulación por las vías públicas”, “tengo una preparación básica que me hará crecer como conductor”, “soy mejor peatón desde que estoy en el Centro de Formación Vial”, etc.

De eso no he encontrado nada de nada.

Es cierto que la crisis nos ha golpeado duramente a los Centros de Formación Vial,
pero eso no ha de ser excusa para tirar por la borda los principios deontológicos y profesionales de nuestra actividad formativa.
Es posible tener beneficios económicos sin perderlos. 

Y es necesario aplicar las nuevas tecnologías en la Formación Vial,
pero en su justa medida.

Y esa es la línea en la que tenemos que trabajar si queremos implantar
una Cultura Vial de manera correcta, una Cultura Vial de Calidad.

Es cierto que las Leyes y las Normativas actuales no impiden nada
de lo que ustedes, los Percevales de la Formación Vial, realizan.

Las Leyes y las Normativas siempre van por detrás de los cambios sociales.
Una cosa es lo que se legisla y otra lo que pasa en la calle.
Pues habrá que cambiarlas, si tanto se empeñan.

¿Pero, y las Leyes y Normas Deontológicas y Profesionales?
¿Esas no hay qué aplicarlas?
Pues esas también hay que aplicarlas, siempre y cuando,
queramos realizar nuestro cometido con un mínimo de Calidad.

Definía su señoría el Sr. Guillaumes en la última sesión en el congreso
de la Comisión sobre Seguridad Vial y Movilidad Sostenible,
que un Profesor de Formación Vial es aquel que te enseña a conducir
un vehículo que sería capaz de derribar un castillo,
si estuviéramos en la Edad Media.

El Sr. Francisco Paz expuso que el vehículo a transformado nuestra sociedad
de tal manera, que un usuario de la vía pública tiene su vida
a merced de un tercero, de un desconocido, en la mayoría de caso conductores.
Y eso es lo que tiene que formar un Profesor de Formación Vial.

¿Les parece un tema carente de importancia?
Pues tiene esas consecuencias.
Circulando por las vías públicas, la vida de todos
está en manos de nosotros mismos o de un tercero.

La Seguridad Vial no ha de ser una Ruleta Rusa.

Dejen ya de frivolizar y ningunear nuestra función formativa,
ya que la falta de Formación Vial de los usuarios de la vía la pagamos todos.
Y es un pago muy caro, que esta Sociedad ni ninguna se puede permitir.

El día que tengamos ese reconocimiento, empezando por nosotros mismos,
ese día, habremos puesto la primera piedra para consolidar, en este país,
la tan soñada Cultura Vial, de la que tanto carecemos.

Hay muchos, que ya estamos en ello.


Dionisio Almendros Belmonte.

Profesor y Director de Formación Vial.

Socio de ProVial Formación Vial y Laboral/Vial.

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