sábado, 11 de julio de 2015

Menos hablar y más hacer ...

Menos hablar y más hacer ...


María Seguí, directora general de Tráfico: 

"Toda sociedad tiene aquellos accidentes 

que quiere tolerar"

María Seguí, directora general de tráfico


  • Para ella morir en la carretera es un mal evitable para el que cada minuto cuenta. Por eso, dedica su vida a prevenir la pandemia de nuestra época.
Dicen que María Seguí es de esas personas a las que no le asustan los retos. Y lo cierto es que tiene una trayectoria laboral valiente. Licenciada en Medicina y doctora por Harvard (EE.UU.), decidió sacrificar su vocación, renunciando a curar enfermos, para centrarse en una obsesión aún más complicada: conseguir que no enfermáramos.
Lo atípico es que la afección en la que ella se centró no aparece por herencia genética. Su enfermedad viene en forma de ruedas y motor. Lleva dos décadas combatiendo los accidentes de tráfico a través de varios frentes: como profesora universitaria, como investigadora y, desde hace tres años y medio, como responsable máxima de la Dirección General de Tráfico, donde ha pasa de la teoría a la práctica.
Mujerhoy: En estos días, las vacaciones originan decenas de millones de desplazamientos. ¿Es su peor pesadilla?
María Seguí: La importancia que se le da a la operación verano es desmesurada, si uno lo pone en el contexto de la accidentalidad diaria. Nuestros ritmos vacacionales han cambiado. Antes, todo el mundo se iba de vacaciones en agosto y lo hacía al pueblo familiar. Ahora las vacaciones suelen estar más repartidas a lo largo del período de mejor tiempo y eso genera otro patrón de movilidad. Nos movemos a otros sitios, pero no mucho más.
MH: En 2004 había más de 3.600 muertos anuales. Desde entonces, esas cifras han bajado ininterrumpidamente año tras año. ¿Se obsesiona con los números?
MS: Esos números me obsesionan desde hace más de 20 años. Los accidentes de tráfico son la principal causa de muerte de la población joven y una de las principales causas de muerte de la población hasta los 65 años. Si uno quisiera identificar qué enfermedad erradicar con carácter prioritario para liberar la carga de dolor y discapacidad, y contribuir a alargar la esperanza de vida, se tendría que centrar en los accidentes de tráfico. En términos médicos, estamos hablando de una pandemia. Afortunadamente, las cosas están mejorando en los últimos 20 años a nivel mundial, y en los últimos 10 años si hablamos de España.
MH: Predecir y evitar esas lesiones es lo que ha dirigido su trayectoria laboral. ¿Cómo un médico acaba decantándose por esa rama?
MS: A lo largo de la carrera, eché de menos que se nos hablara del porqué la gente enferma y del impacto de la sociedad en la salud. Todos mis compañeros querían ser médicos asistenciales, pero a mí me impactaba que la esperanza de vida dependiera en muchos casos de aspectos culturales y económicos. Yo he nacido en la España de 1967, pero de haber nacido en Senegal aquel año ya estaría muerta. A su vez, en España, los que nacimos en 1967 tenemos 15 años más de esperanza de vida que nuestros padres que nacieron el 30... Y la razón no es el cuidado sanitario que recibes cuando enfermas, sino la política de vivienda, la política de salud, la política de nutrición... Es la política de desarrollo de un país lo que realmente es responsable de ese progreso.
MH: ¿Ha llegado a ejercer como médico asistencial?
MS: Sí, en su momento trabajé como médico en ambulancias los fines de semana. Fueron pocos años, porque inmediatamente me marché a Estados Unidos, pero lo echo mucho de menos. Es muy bonito poder ayudar con ese carácter inmediato. También se aprende de la impotencia y de la constatación de que no siempre puedes hacer algo. Pero cuando se está en este otro tipo de medicina tienes que aprender a controlar tus recompensas. No son inmediatas, lo que haces bien tardas un poco más en identificarlo, y por eso has de aprender a gestionar los tiempos.
MH: ¿Vio muchas víctimas de accidentes?
MS: Sí. Estuve 24 horas todos los sábados durante un año y medio de mi vida, y vi también muchos fallecidos. Estamos hablando de 1992, y en aquellos años debía haber en España unos 6.000 muertos al año. [En 2014 fallecieron 1.131 personas].
MH: ¿Le han puesto alguna multa?
MS: Creo que no hay ningún español de bien que no haya tenido una multa, y dicho eso, digo todo. Además, en un proceso educativo es inevitable que ocurra en alguna ocasión. Y aprendes, claro que aprendes.
MH: ¿Es cierto que las mujeres somos más responsables?
MS: Creo que es otro de esos mitos. Hay dos realidades: la primera habla de las cifras. El 70% de los conductores involucrados en un accidente con víctimas en nuestro país son hombres, igual que el 76% de los muertos y el 70% de los heridos hospitalizados. Desde esa perspectiva parecería que, efectivamente, somos más prudentes, pero por otra parte los deficientes estudios de los que disponemos sugieren que las mujeres conducimos no solo menos kilómetros sino también en entornos de velocidades más bajas porque hacemos conducción urbana fundamentalmente. Y además, no solemos conducir de noche. Eso significaría que tenemos menor exposición.
MH: ¿Qué reto le gustaría cumplir antes de dejar la DGT?
MS: Tendrían que ser dos. Por un lado, que todo el personal que trabaja para el Gobierno central, autonómico y municipal tome conciencia de que las personas se accidentan y se pueden morir cada día, por lo que hay una urgencia en la toma de decisiones. Muchas veces se comenta que las cifras son muy frías. No lo son. Las cifras se viven cada día y todos los que trabajamos en este tema tenemos que ser conscientes de que postergar una decisión se lleva vidas por delante.
MH: ¿Y el segundo reto?
MS: Toda sociedad tiene aquellos accidentes que quiere tolerar. Y si queremos, llegaremos a cero. El accidente no siempre es solo responsabilidad del conductor, es una responsabilidad social que tiene que ver con cómo escogemos movernos, quién ha desarrollado los sistemas de movilidad, qué tipo de vehículos tenemos a nuestra disposición, cómo se nos informa de la seguridad de los vehículos, qué tipo de carreteras tenemos... Se trata de empoderar a los ciudadanos para que tomen las decisiones saludables.
MH: ¿Entonces cree que algún día los accidentes de tráfico con víctimas serán cosa del pasado?
MS: No tengo ninguna duda. Tardaremos en tanto no estemos convencidos de que llegará ese día, pero llegará. Es la única enfermedad que sufre la humanidad que está generada por actividad humana. Controlamos perfectamente todos los eslabones del procedimiento. Todo es humano. Como humano es el abuelo que, por querer hacer un favor a la hija, deja ir al nieto sin la sillita en el coche. Humanos somos todos los implicados en los pequeños errores de acción o de omisión que aquel día hacen que tengamos un accidente.

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