domingo, 14 de junio de 2015

La Conducción del Automóvil : Las Emociones en esta Tarea….

... un cambio completo de hábitos en la conducción requiere toda una vida.

Esto nos lleva a la demandada y pedida por la sociedad en general

de una “formación continuada” ...

Si queremos una Seguridad Vial y una Cultura Vial Óptima
es necesario una Educación, Formación, Evaluación y Prevención Vial
de Calidad,
Mínima, Obligatoria y Presencial,
en sus Fases Inicial, Continua y Final,
para TODOS LOS USUARIOS DE LA VÍA.

Si se analizan todos los aspectos relacionados con un considerando general de las“emociones” pueden ser aplicados al ámbito del tránsito, dado que constituye  una “relación social”; una emoción puede salvarnos la vida o, por contrario, hacernos mucho daño, también llevarnos a actuar de un modo apropiado o trágico,o bien, arrastrarnos al homicidio e incluso al suicidio.
Según los investigadores, el comportamiento del conductor supone los tres aspectos básicos de “personalidad”: el afectivo, que supone sentimientos,emociones ,actitudes y valores del conductor; el cognitivo, con los pensamientos del conductor, su juicio y conocimiento;Sensoriomotor, en el que está la  visión del conductor,reacciones motoras, fatiga, estrés,dolor, etc..
La concatenación de estos tres aspectos personales determina el comportamiento del conductor, por lo que es importante evaluar cada una de las tres áreas. Una buena práctica de la conducción requiere que asumamos la tarea indispensable de realizar una prevención de errores y suprimir reacciones ilógicas e irracionales. Dado que las “emociones” son fuente de juicios irracionales y de peligrosos errores, se requiere la educación de nuestras emociones en la conducción de los vehículos automóviles y, por tanto, un esmerado estudio.
Las “habilidades afectivas” de los conductores establecen las actitudes que se derivan del sistema “motivacional” y el “socio-emocional”. Las emociones en el tránsito o la conducción administran nuestra competitividad y agresividad, así como nuestra calma, optimismo y compasión. Nuestro pensamiento se deriva de nuestras actitudes y motivos.Pensamos conforme sentimos, los sentimientos negativos crean sentimientos pesimistas, lasacciones son las consecuencias de las actitudes que mantenemos y pensamientos que tenemos.
La buena conducción se logra mediante el asentamiento de “hábitos automáticos” que actúan recíprocamente en estas tres zonas de nuestra personalidad como conductor de un automóvil.por su puesto, un cambio completo de hábitos en la conducción requiere toda una vida. Esto nos lleva a la demandada y pedida por la sociedad en general de una “formación continuada” que ayude a la persona a adaptarse a situaciones cada día más frecuentes de las “congestiones del tránsito” y en el uso durante la conducción de las “nuevas tecnologías” como son los celulares, ordenadores a bordo, GPS y accesos a internet.
En el contexto vial, se considera que la conducta está determinada fundamentalmente por“hábitos” y “decisiones” racionales, o sea, elegimos una forma concreta de transporte y tomamos continuamente decisiones racionales permanentemente. Por otra parte,la conducción también esta encadenada a la presencia de emociones a las que de manera súbita todos les atribuimos  un carácter negativo, como pueden ser: enfado, irritación y agresión.
Sin embargo, las emociones en el tránsito pueden tener un carácter negativo como, por ejemplo el “enfado”, pero a la vez pueden ser positivas, como preocupación por otros usuarios de las vías. En este sentido,incluso de forma inconsciente, podemos llegar a insultar a otros usuarios de las vías, subir la velocidad del vehículo porque nos divierte , olvidarnos de las rutinas habituales de modo impulsivo o despreocuparnos de los otros usuarios vulnerables de las vías (peatones y ciclistas)
                                            SÓCRATES DEL nw

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